No lo he dicho. El martes tuve el tribunal de la suficiencia investigadora. El esfuerzo ha merecido la pena. Soy apta. Ahora para ser investigadora de verdad, sólo me falta conseguir una beca con la que morirme de hambre (risas enlatadas). Ya en serio, estoy feliz.
Etiquetas: Bailando con zapatos viejos




1 Comments:
justo aunque pequeño pago a tus esfuerzos.
enhorabuena.
lo de la retribución...
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