Carta a los Reyes Majos
Queridos Reyes Magos (o Majos)
No sé qué puedo pediros para el próximo año, ha sido un año enriquecedor en muchos aspectos. He conocido muchas cosas que no he querido y he sido lo suficientemente asertiva como para rechazarlas. Mi año 27 empezó en Diciembre el año pasado, mi año 28 empezó en Octubre, soy yo la que marca los tiempos de mi vida, no espero que otros aprueben mis acciones. Demasiado tiempo esperando, ya iba siendo el momento.
Este año no he sido ni buena ni mala, he continuado siendo yo misma (cada vez más) y eso resulta gratificante. No he pensado en si las cosas eran correctas o no, simplemente me he dejado llevar (sólo un poquito... no lo negaré, pero un poco que es mucho). Y han surgido nuevas inquietudes (escondidas o enterradas al no poder compartirlas).
He conocido en este tiempo a gente luchadora, comprometida, que se involucra, con valores, gente auténtica... Y me encanta.
Quiero darme licencia para aprender a sonreír con los ojos sin que los labios me delaten, para temblar en pleno Agosto, para volver a llorar de risa hasta que me duela la tripa, para que me encuentren las cosquillas y estremecerme con las caricias, para bajar un poco el muro que he levantado, para reconocer que escribo poemas...
Este año pido: darme licencia (tengo un año por delante, no sé de cuantos días... pero un año al fin y al cabo).
Y como regalo físico que me pienso hacer: unos mitones, que he perdido los míos.
Ligeia.
P.D. Gracias por el año pasado.
No sé qué puedo pediros para el próximo año, ha sido un año enriquecedor en muchos aspectos. He conocido muchas cosas que no he querido y he sido lo suficientemente asertiva como para rechazarlas. Mi año 27 empezó en Diciembre el año pasado, mi año 28 empezó en Octubre, soy yo la que marca los tiempos de mi vida, no espero que otros aprueben mis acciones. Demasiado tiempo esperando, ya iba siendo el momento.
Este año no he sido ni buena ni mala, he continuado siendo yo misma (cada vez más) y eso resulta gratificante. No he pensado en si las cosas eran correctas o no, simplemente me he dejado llevar (sólo un poquito... no lo negaré, pero un poco que es mucho). Y han surgido nuevas inquietudes (escondidas o enterradas al no poder compartirlas).
He conocido en este tiempo a gente luchadora, comprometida, que se involucra, con valores, gente auténtica... Y me encanta.
Quiero darme licencia para aprender a sonreír con los ojos sin que los labios me delaten, para temblar en pleno Agosto, para volver a llorar de risa hasta que me duela la tripa, para que me encuentren las cosquillas y estremecerme con las caricias, para bajar un poco el muro que he levantado, para reconocer que escribo poemas...
Este año pido: darme licencia (tengo un año por delante, no sé de cuantos días... pero un año al fin y al cabo).
Y como regalo físico que me pienso hacer: unos mitones, que he perdido los míos.
Ligeia.
P.D. Gracias por el año pasado.
Etiquetas: Bailando con zapatos viejos, Cuéntame cuentos, No me reconozco ni yo




2 Comments:
Un beso
Escribes poemas y yo sin saberlo... te voy a dar!! ;)
Ojalá el año que viene sea aún más enriquecedor. Un beso.
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