Ha sido un día extraño.
He llegado al trabajo bien de tiempo y como no había comido me he ido a dar una vuelta y me he encontrado paseando cerca de tu casa, he visto el parque frente al Conde Duque y tu calle a lo lejos. Han pasado ya 13 años desde que no nos vemos. Ni siquiera sé si te reconocería si nos cruzásemos o si tú me reconocerías a mi. Yo he cambiado mucho. Exteriormente también, ya no llevo el pelo corto, aunque a veces tengo la tentación de deshacerme de la melena. ¿Qué habrá sido de tu vida, chico de ojos tristes? Me he acordado de los recreos y las tiendas de cómics o cuando nos íbamos al salón de actos, las tardes haciendo trabajos, cuando las horas pasaban voladas, de tu cuarto y las paredes llenas de matrículas. He cruzado al Conde Duque (me he perdido dentro!) y me he sacado de nuevo el carnet, seguro que el viejo está por casa, pero como soy un caso, ya estará caducado. Y me he subido a trabajar. Mi ventana da al parque. He mejorado en tranquilidad, es un trabajo muy diferente, aunque sea unos días.
Me he ido al cine. Hubiese sido pecado no ir. He disfrutado. Y ha servido para que se me quite un rato de la cabeza el Museo. La gente no tiene sangre y consigue que a mi me hierva.
Y han llegado paquetes de la isla. Llenos de nada. La mayor parte de las cosas podrían haberse ido a la basura allí mismo. Las que quería (un poquito al menos) no han venido. No importa. No importaba antes.
Bueno, he de madrugar. Hay mucho que hacer mañana: un día nuevo por vivir.
He llegado al trabajo bien de tiempo y como no había comido me he ido a dar una vuelta y me he encontrado paseando cerca de tu casa, he visto el parque frente al Conde Duque y tu calle a lo lejos. Han pasado ya 13 años desde que no nos vemos. Ni siquiera sé si te reconocería si nos cruzásemos o si tú me reconocerías a mi. Yo he cambiado mucho. Exteriormente también, ya no llevo el pelo corto, aunque a veces tengo la tentación de deshacerme de la melena. ¿Qué habrá sido de tu vida, chico de ojos tristes? Me he acordado de los recreos y las tiendas de cómics o cuando nos íbamos al salón de actos, las tardes haciendo trabajos, cuando las horas pasaban voladas, de tu cuarto y las paredes llenas de matrículas. He cruzado al Conde Duque (me he perdido dentro!) y me he sacado de nuevo el carnet, seguro que el viejo está por casa, pero como soy un caso, ya estará caducado. Y me he subido a trabajar. Mi ventana da al parque. He mejorado en tranquilidad, es un trabajo muy diferente, aunque sea unos días.
Me he ido al cine. Hubiese sido pecado no ir. He disfrutado. Y ha servido para que se me quite un rato de la cabeza el Museo. La gente no tiene sangre y consigue que a mi me hierva.
Y han llegado paquetes de la isla. Llenos de nada. La mayor parte de las cosas podrían haberse ido a la basura allí mismo. Las que quería (un poquito al menos) no han venido. No importa. No importaba antes.
Bueno, he de madrugar. Hay mucho que hacer mañana: un día nuevo por vivir.




1 Comments:
Otro día más.
Un abrazo
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