The End
Era como decían las películas: el tiempo pasó a cámara lenta desde que el camión invadió el carril. Un fuerte estruendo. Y nada más. Mi vida pasó ante mis ojos... tantos instantes... que casi sentí como se me llenaban de lágrimas por la emoción. Se acabaron las imágenes. Negro. Todo oscuro. Noté una suave brisa. El túnel -pensé- pero, ¿y la luz?. No tardó en aparecer (a lo lejos) un punto brillante que se aproximaba a gran velocidad. Tenía algo en el centro. Parpadeé. Guiñé los ojos y conseguí leer... "EL FIN". Y todo se apagó. De haber podido habría soltado una carcajada. Nietzsche seguro que lo hizo.
Etiquetas: Cuéntame cuentos




1 Comments:
Gracias a Dios nos quedan las secuelas.
Publicar un comentario
<< Home