Vicente Aleixandre
Cabellera negra
¿Por qué te miro, con tus ojos oscuros,
terciopelo viviente en que mi vida lastimo?
Cabello negro, luto donde entierro mi boca,
oleaje doloroso donde mueren mis besos,
orilla en fin donde mi voz al cabo se extingue y moja
tu majestad, oh cabellera que en una almohada
derramada reinas.
En tu borde se rompen,
como en una playa oscura, mis deseos continuos.
¡Oh inundada: aún existes, sobrevives, imperas!
Toda tú victoriosa como un pico en los mares.
¿Por qué te miro, con tus ojos oscuros,
terciopelo viviente en que mi vida lastimo?
Cabello negro, luto donde entierro mi boca,
oleaje doloroso donde mueren mis besos,
orilla en fin donde mi voz al cabo se extingue y moja
tu majestad, oh cabellera que en una almohada
derramada reinas.
En tu borde se rompen,
como en una playa oscura, mis deseos continuos.
¡Oh inundada: aún existes, sobrevives, imperas!
Toda tú victoriosa como un pico en los mares.




3 Comments:
En cuanto a tu anterior post, completamente deacuerdo(aunque no se si estás buena o nó) ,sigo pensando en que tiran mas dos tetas que dos carretas, es patético pero es asi, y que le vamos a hacer. Bueno, nos conformaremos con estar en el grupo de las normalitas.
Acabo de proponer un juego, pásate a ver si te interesa.
que la poesía no sea el refugio contra el malestar de tu, nuestra, rabia ante incomprensiones o porque te sientas poco apreciada por calificaciones externas y además nada cualificadas.
que la poesía sirva para esponjar tu, nuestro, espirítu para elevarte, para situarte, por encima de los que se quedan meramente en la fachada sin pararse en la distribución interior ( mira a quién se lo voy a decir!)
remonta chavala!
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