He buscado una frase para construirte. He buscado y, al final, he decidido robársela a un cantante "Me he acostado a tu espalda". Y te he imaginado pronunciándola y de ahí he imaginado tu lengua posándose en tus dientes... tu boca... tus labios... cómo el aire te subía por la tráquea para hacer vibrar las cuerdas vocales... entonces he imaginado tu pecho hinchándose de aire, bajo los pulmones el diafragma y cubriendo tu cuerpo una piel que daban ganas de acariciar...
Te he pensado dulce, igual que sonaba tu voz, he imaginado tus ojos brillar cuando pronunciabas la frase (aunque no fuese tuya, sirve, de hecho la has conseguido hacer tuya): Me he acostado a tu espalda, he hecho que repitieras para poder seguir creándote y ha sido cuando, el sonido de las letras producido por la perfección de tus cavidades, ha hecho que llegase a imaginar tus brazos reposando en el lecho, a mi espalda, una tarde de verano... así imagino cómo podrías hacerme consciente de unos hechos con la frase, cómo tus piernas se trabarían con las sábanas y los embozos acabarían descolocados... y tu pelo revuelto sobre la almohada.
Etiquetas: Cuéntame cuentos




1 Comments:
"Inventamos mareas, tripulábamos barcos y encendía con besos el mar de tus labios...."
Latidos otoñales.
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