Escuchaba en la radio hoy que hablaban sobre el miedo. Según comentaban hay tres tipos de miedo diferentes: el que se da por una (mala) experiencia previa, el temor por algo de lo que no conocemos y miedo a cosas inexistentes que nosotros mismos creamos en nuestra mente.
El miedo surge de las situaciones que, por nosotros mismos, no controlamos. Está claro que si las controlásemos nuestros sentidos no nos alertarían. El miedo nace con nosotros y con nosotros muere, por eso los miedos son tan diversos y tan personales, lo que a mi puede afectarme de manera grave, a otra persona le puede parece algo irrisorio.
Me ha llamado la atención lo comunes que son: una de las escuchantes que ha llamado para intervenir hablaba del miedo de no estar a la altura y no poder ayudar a los que la rodean. Otro que le pasasen cosas graves a sus seres queridos. Otro(s), la soledad.
Lo dicho, el miedo es algo que nos hace sentir vivos. Pero es similar a las sensaciones placenteras, disfrutamos de ellas porque no sabemos (queremos, en muchos casos) controlarlas. El vello se eriza en una de estas situaciones de tensión y en un momento de placer (por poner un ejemplo ingenuo que te acaricien con un dedo por espalda desnuda). Hay que disfrutar de cada una en su propia (y única) dimensión.
Joe... parezco un libro de autoayuda... jajajajaja! Buenas noches que ya es tarde (y se empieza a notar)...
El miedo surge de las situaciones que, por nosotros mismos, no controlamos. Está claro que si las controlásemos nuestros sentidos no nos alertarían. El miedo nace con nosotros y con nosotros muere, por eso los miedos son tan diversos y tan personales, lo que a mi puede afectarme de manera grave, a otra persona le puede parece algo irrisorio.
Me ha llamado la atención lo comunes que son: una de las escuchantes que ha llamado para intervenir hablaba del miedo de no estar a la altura y no poder ayudar a los que la rodean. Otro que le pasasen cosas graves a sus seres queridos. Otro(s), la soledad.
Lo dicho, el miedo es algo que nos hace sentir vivos. Pero es similar a las sensaciones placenteras, disfrutamos de ellas porque no sabemos (queremos, en muchos casos) controlarlas. El vello se eriza en una de estas situaciones de tensión y en un momento de placer (por poner un ejemplo ingenuo que te acaricien con un dedo por espalda desnuda). Hay que disfrutar de cada una en su propia (y única) dimensión.
Joe... parezco un libro de autoayuda... jajajajaja! Buenas noches que ya es tarde (y se empieza a notar)...




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