Esta noche hacía bastante frío en Colón. Aunque daban ganas de regresar a casa caminando. Coches, aire, oscuridad. Pero no, he vuelto a la rutina y he tomado el metro. Es lo que tiene ser previsible... Al pasar por Tribunal, me he acordado del sábado, lo pasé muy bien. Y al salir del metro me he dado cuenta que había perdido un pendiente, vaya... con lo que me gustaban esos pendientes, no es que tuvieran nada de especial, me los había hecho yo, pero eran unas espirales de concha que compré hará un par de años y engarcé yo misma. He pensado si volver sobre mis pasos, pero supongo que no merece la pena, lo habrán pisado y se habrá roto o a saber en qué condiciones está. Mañana me pasaré de nuevo por allí, como tengo que ir a estudiar a la Biblio... Hasta que no he llegado a casa no he visto el cielo, las nubes corrían, tendrían prisa por llegar a algún lado, y las estrellas brillaban iluminando tan poco que podía ver cómo era la oscuridad.




3 Comments:
HAY COSAS DE VALOR CASI INEXISTENTE QUE TIENEN UN GRAN VALOR PARA NOSOTROS.
LO SIENTO, ESPERO QUE LO ENCUENTRES.
no es jabón, me ha gustado mucho, pero las tres últimas líneas todavía más.
ah! y todo tiene un valor relativo
Gracias a ambos.
No encontré el pendiente.
Un beso!
Publicar un comentario
<< Home