Una docena de rosas
A. me envió el martes un ramo de rosas. Hablé con él el lunes y ya me previno que iba a tener una sorpresa (creo que si te dicen que te van a intentar sorprender deja de ser sorpresa, pero eso no debe de haberse dado cuenta). El ramo de rosas venía sin tarjeta (¿quien me podría enviar a mi un ramo de rosas? ummm...) es obvio que A. aunque a él no le debió parecer tan obvio y menos porque me avisó de la sorpresa el día anterior (no vaya a ser que yo tenga algún pretendiente y quede como que ha sido este otro en lugar de él).

Es un detalle no lo niego, pero ya ha metido la pata en tantas ocasiones..., [empezando por (pongamos sólo de un año a esta parte) aquella en que su madre me llamó absolutamente de todo porque dije que no pensaba volver a vivir a la isla porque quería hacer el doctorado, él me dijo que se venía a vivir conmigo y sus padres le dejaron de hablar cuando les dijo que se pensaba marchar para vivir conmigo; la última, va a hacer un año que me dejó, y en verano (por fín!!) pidió el traslado, sin embargo en cuanto le confirmaron que se incorporaba el 1 de Noviembre (sí, en el día de hoy), reculó y lo anuló] ...que un ramo de rosas es tan sólo un ramo de flores cortadas que empiezan a marchitarse. Y es que lo mío haría un libro que parecería de chiste. Un Best Seller. Seguro.
Yo estoy cansada. Estoy muy cansada de que me defraude. Le quiero mucho, pero sé que no tiene palabra, creo que soy la única persona que puede ostentar que en cada cosa que me ha prometido, me ha defraudado.
No me siento con ganas de salir con nadie. Pero tampoco quiero que venga él. Ni que venga ni que deje de venir. Y al tiempo quiero conocer a alguien interesante, porque sé que la historia de A. y sus indecisiones cada vez se alarga más y cada vez se alargará más.
Y mientras tanto en mi casa me dicen lo que deberías hacer es volver con A., que te quiere mucho es muy buen chico o además tú lo sabes porque viene a verte (lo que no saben ellos es que sólo se le ocurría venir a verme cuando yo se lo pedía, bueno, miento, se le ocurrió querer venir a verme el fin de semana previo a realizar el último exámen para acabar la carrera a lo que me negué, porque sabía que si venía lo que menos iba a hacer era estudiar) y por otro lado le oigo a él decirme lo mucho que se arrepiente de no haberse ido a vivir conmigo el curso de la beca, de no haber hecho otras cosas por mi... ¿Y? Nada. NADA. Yo le digo pon remedio al AHORA no te arrepientas de lo que has hecho porque eso no lo puedes cambiar, cambia el presente y me da la sensación que es como si oyese llover. Es muy triste.
Y yo me pregunto ¿de qué narices sirve ahora una docena de rosas?

Es un detalle no lo niego, pero ya ha metido la pata en tantas ocasiones..., [empezando por (pongamos sólo de un año a esta parte) aquella en que su madre me llamó absolutamente de todo porque dije que no pensaba volver a vivir a la isla porque quería hacer el doctorado, él me dijo que se venía a vivir conmigo y sus padres le dejaron de hablar cuando les dijo que se pensaba marchar para vivir conmigo; la última, va a hacer un año que me dejó, y en verano (por fín!!) pidió el traslado, sin embargo en cuanto le confirmaron que se incorporaba el 1 de Noviembre (sí, en el día de hoy), reculó y lo anuló] ...que un ramo de rosas es tan sólo un ramo de flores cortadas que empiezan a marchitarse. Y es que lo mío haría un libro que parecería de chiste. Un Best Seller. Seguro.
Yo estoy cansada. Estoy muy cansada de que me defraude. Le quiero mucho, pero sé que no tiene palabra, creo que soy la única persona que puede ostentar que en cada cosa que me ha prometido, me ha defraudado.
No me siento con ganas de salir con nadie. Pero tampoco quiero que venga él. Ni que venga ni que deje de venir. Y al tiempo quiero conocer a alguien interesante, porque sé que la historia de A. y sus indecisiones cada vez se alarga más y cada vez se alargará más.
Y mientras tanto en mi casa me dicen lo que deberías hacer es volver con A., que te quiere mucho es muy buen chico o además tú lo sabes porque viene a verte (lo que no saben ellos es que sólo se le ocurría venir a verme cuando yo se lo pedía, bueno, miento, se le ocurrió querer venir a verme el fin de semana previo a realizar el último exámen para acabar la carrera a lo que me negué, porque sabía que si venía lo que menos iba a hacer era estudiar) y por otro lado le oigo a él decirme lo mucho que se arrepiente de no haberse ido a vivir conmigo el curso de la beca, de no haber hecho otras cosas por mi... ¿Y? Nada. NADA. Yo le digo pon remedio al AHORA no te arrepientas de lo que has hecho porque eso no lo puedes cambiar, cambia el presente y me da la sensación que es como si oyese llover. Es muy triste.
Y yo me pregunto ¿de qué narices sirve ahora una docena de rosas?
Etiquetas: A.




1 Comments:
Ay, niña, ni idea qué decirte. Me recuerda tanto a un melón que no termina de cortar los lazos y así mientras es incapaz de emocionarse con otra moza nueva, que no sé qué decirte, si que cortes tus lazos para conocer nuevas tierras, o que esperes a ver donde lleva, la verdad que no sé qué decirte.
Un abrazo bien bien fuerte.
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