Con un día de retraso
Sacrificio y Marioneta
Johnny decidió que sería un golpe fácil para que su hermano Cleeve se ‘bautizase’, había recibido un soplo de Cuatro-dedos a quien se lo había dicho Luke y a este una de sus fuentes, que por lo general solían acertar.
Cleeve agarró al conductor por las solapas mugrientas de polvo y lo lanzó al suelo, mientras El Largo desvalijaba a los ocupantes de la diligencia. Las huesudas manos del Largo se posaron en el cuello de la dama y su marido le metió un empujón. Johnny le encañonó y arrancó de las manos la caja que abrazaba el hombre de los anteojos. Johnny hizo un gesto al Largo que le asió la escopeta desde encima del caballo. Los hermanos subieron a sus monturas y con un gesto arrogante El Largo se despidió de los saqueados. El airado marido cogió una piedra del suelo y la lanzó a su caballo cuando iniciaba el galope, el caballo se encabritó y perdiendo el equilibrio cayó sobre el huesudo. Su escopeta se disparó fortuitamente, el primer disparo certero de todos los que se habían hecho hasta entonces. Toda la diligencia quedó espantada, cada uno buscaba heridas en su prójimo, pero la diana estaba más lejos: había acertado en el costado a Cleevelan, que a duras penas seguía cabalgando... de pronto el estruendoso ruido de más disparos hizo que Johnny volteara el caballo para mirar el cuerpo del Largo, tendido sobre la arena. Espoleó su caballo y se puso a la altura de su hermano cuya camisa marrón era mucho más oscura a la altura del costado.
Cuando quedaban escasos metros para llegar a la cueva, Cleeve se desplomó del caballo, Johnny casi tirándose de su montura bajó a por él y le arrastró a la oscuridad. Intentó limpiarle la herida y sacarle el proyectil, pero fue en vano. Con el dinero de la caja que había podido llevarse pagaría a un medico por sus servicios y para que mantuviera la boca cerrada. Corrió hacia donde había dejado caer la caja y rompió el candado, pero no salieron ni billetes ni dinero sino una marioneta, un títere, su hermano se desangraba y tenía fiebre y el único botín que había conseguido era una marioneta... El Largo ajusticiado y Cleeve muriendo ¿por qué aquel maldito titiritero protegía esa caja si sólo contenía una marioneta? ¿un trozo de madera inutil valía el sarificio de su hermano?
Johnny decidió que sería un golpe fácil para que su hermano Cleeve se ‘bautizase’, había recibido un soplo de Cuatro-dedos a quien se lo había dicho Luke y a este una de sus fuentes, que por lo general solían acertar.
Cleeve agarró al conductor por las solapas mugrientas de polvo y lo lanzó al suelo, mientras El Largo desvalijaba a los ocupantes de la diligencia. Las huesudas manos del Largo se posaron en el cuello de la dama y su marido le metió un empujón. Johnny le encañonó y arrancó de las manos la caja que abrazaba el hombre de los anteojos. Johnny hizo un gesto al Largo que le asió la escopeta desde encima del caballo. Los hermanos subieron a sus monturas y con un gesto arrogante El Largo se despidió de los saqueados. El airado marido cogió una piedra del suelo y la lanzó a su caballo cuando iniciaba el galope, el caballo se encabritó y perdiendo el equilibrio cayó sobre el huesudo. Su escopeta se disparó fortuitamente, el primer disparo certero de todos los que se habían hecho hasta entonces. Toda la diligencia quedó espantada, cada uno buscaba heridas en su prójimo, pero la diana estaba más lejos: había acertado en el costado a Cleevelan, que a duras penas seguía cabalgando... de pronto el estruendoso ruido de más disparos hizo que Johnny volteara el caballo para mirar el cuerpo del Largo, tendido sobre la arena. Espoleó su caballo y se puso a la altura de su hermano cuya camisa marrón era mucho más oscura a la altura del costado.
Cuando quedaban escasos metros para llegar a la cueva, Cleeve se desplomó del caballo, Johnny casi tirándose de su montura bajó a por él y le arrastró a la oscuridad. Intentó limpiarle la herida y sacarle el proyectil, pero fue en vano. Con el dinero de la caja que había podido llevarse pagaría a un medico por sus servicios y para que mantuviera la boca cerrada. Corrió hacia donde había dejado caer la caja y rompió el candado, pero no salieron ni billetes ni dinero sino una marioneta, un títere, su hermano se desangraba y tenía fiebre y el único botín que había conseguido era una marioneta... El Largo ajusticiado y Cleeve muriendo ¿por qué aquel maldito titiritero protegía esa caja si sólo contenía una marioneta? ¿un trozo de madera inutil valía el sarificio de su hermano?




1 Comments:
Si es que quien juega con fuego
Sería un buen premio si no fuera por tanto sacrificio. Sonreía la marioneta quizás??
Seguro que si
Te ha quedado muy resultón. me gustó mucho
Se feliz
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