Improvisaciones en el aula de informática
Hay un hombre que sólo tiene excusas para mi
y cuando ve que me alejo, sonríe,
entonces todo se vuelve del revés,
me crea esperanzas e ilusiones
y termino pecando de ilusa.
Hay un hombre que cree que el amor se puede guardar
bajo la almohada para que no se escape
que no lo toca mucho por si se estropea
y no se da cuenta que es, si no lo mira,
cuando deja de ser.
Hay un hombre sin memoria
que prefiere no hacer fotos
para retener el presente
porque odia tener imágenes de lo que no recuerda
y deja en el olvido mi vida.
Hay un hombre que cree a medias en las medias naranjas
y por eso sólo da de sí un cuarto
sin darse cuenta que ese zumo,
de un cuarto de una naranja,
no puede llamarse zumo, sino gotas.
y cuando ve que me alejo, sonríe,
entonces todo se vuelve del revés,
me crea esperanzas e ilusiones
y termino pecando de ilusa.
Hay un hombre que cree que el amor se puede guardar
bajo la almohada para que no se escape
que no lo toca mucho por si se estropea
y no se da cuenta que es, si no lo mira,
cuando deja de ser.
Hay un hombre sin memoria
que prefiere no hacer fotos
para retener el presente
porque odia tener imágenes de lo que no recuerda
y deja en el olvido mi vida.
Hay un hombre que cree a medias en las medias naranjas
y por eso sólo da de sí un cuarto
sin darse cuenta que ese zumo,
de un cuarto de una naranja,
no puede llamarse zumo, sino gotas.




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